Hoy tenemos que preguntarnos el porqué de este dicho. Para ello transformaremos nuestro Blog momentaneamente en un programa webradiofónico en el que todos vosotros nos contéis vuestra historia.
¿Alguno de vosotros ha cambiado realmente de vida al empezar un nuevo año?
¿Algún cambio drástico? ¿Algún cambio brutal? ¿Os han salido agallas? ¿Habéis empezado a sudar zumo de lima? ¿Empezasteis a comer únicamente cacahuetes?
Ayudarnos a confirmar o desmentir este dicho.













Es cierto, el 1 de Enero no es muy distinto al 31 de Diciembre y son 2 años diferentes. Además que el contexto del refrán aunque se refiera a marcarse un objetivo para el próximo año, rara vez se cumple.