Pirómanos 16, testículos 2-69 (Génesis)
Y levantose PiroCarlos al decimonoveno día y exclamó al cielo: “¡Que se abran las entrañas de la tierra y renazca un logo que nos guíe por la senda del bien”. La comunidad pirómana se postró y al hundir PiroRulo su cayado en la arena, la tierra se abrió y surgió un logo:

Y todos ellos vieron que era bueno.
PiroAlex, preparó incienso; PiroMiguel, bendijo los panes y los peces; PiroFer, curó un leproso; PiroJorge, se paseó sobre las aguas del Bernesga; PiroRulo puso cinta aislante a su cayado (que se le partió al hundirlo en la arena).
Desde entonces, allá en lo más alto (en la cabecera) el logo ilumina cada día de la parroquia y los fieles se regozijan ante la grandeza del Photoshop, por los siglos de los siglos, Amén.


















“Magnífico logo para un magnífico blog” (Michael of the Field)