Ahí va un chiste penoso para darse cuenta que por mucho que se busque aún hay chistes peores.
Pepe, te veo preocupado.
Es que por poco atropello a mi suegra.
¿Te fallaron los frenos?
¡No, no, el acelerador!
20ene2009
Ahí va un chiste penoso para darse cuenta que por mucho que se busque aún hay chistes peores.
Pepe, te veo preocupado.
Es que por poco atropello a mi suegra.
¿Te fallaron los frenos?
¡No, no, el acelerador!
Hoy en día no te puedes fiar de la mecánica de los coches