12 de Marzo de 2010, 8:38
Don Valentino Díez Marín, natural de Sigüenza, falleció ayer tras enterarse por segundas partes de su reciente muerte.
Al parecer subía a su casa por las escaleras para hacer algo de ejercicio y tras comprar el periódico cuando un vecino suyo se cruzó con él en el descansillo del 2º piso. Dicho vecino al verle se asustó y le comentó la funesta noticia. “Le dije que qué hacía allí si estaba toda la familia llorándole en el tanatorio, que había muerto la tarde anterior y el hombre no se lo creía” nos comentó su vecino aún con claros síntomas de la pasada gripe (toses y esputos variopintos).
Su mujer se enfadó muchísimo al verlo llegar al tanatorio con el periódico aún bajo el brazo. “Siempre ha sido muy descuidado, se olvidaba mi cumpleaños y nuestro aniversario, que se olvide de esto también no me sorprende” nos comentó la mujer, a lo que añadió “la muerte nos pilló tan por sorpresa que no nos dio tiempo de avisarle para que se pusiese una alarma en el móvil o algo”.
Este suceso ya ha ocurrido en otras ocasiones a lo largo de la historia y se conocía en el antiguo Imperio Romano como Descuidus Máximus.
11 de Marzo de 2010, 8:08
Muy tranquilo estaba en casa,
metido aún en la cama,
un ruido oigo, ¿que pasa?
el timbre suena, alguien llama.
Parece que es ahí abajo,
en la puerta de la entrada,
me levanto con trabajo
y ni hecho la meada.
Voy deprisa, con apuro,
hace un frío de cojones,
levantarse si que es duro
cuando estas de vacaciones.
He cogido el interfono
y entre ese ruido ambiental
oigo su voz y me encono,
“el correo comercial”.
¿Porque vendrán a estas horas?
Siempre van a molestar.
Que marchen a coger moras
hasta la hora de cenar.
Por las ganas me bajaba
y le daba a mano abierta,
y las ganas le quitaba
de llamarme a mi a la puerta.
Pero estoy muy enojado,
cuelgo sin más, sin hablar,
si me sonríe mi hado
él se queda sin entrar.
Mi vecino, el muy cabrón
ya le abrió sin preguntar,
luego tengo yo el buzón
de mierda hasta reventar.
9 de Marzo de 2010, 13:43
[...]y así el lobo acechaba a su presa a una cortísima distancia cuando un pedo criminal delato su posición[...]
6 de Marzo de 2010, 9:26
Desde hace ya algunos meses
vengo comiendo fabada
y con las prisas a veces
la como rápido, en nada.
Luego no se me indigesta
pero me da algunos gases
y después de echar la siesta
voy marcando los compases.
El primero de la tarde
llega tímido y con prisa
sale suave, con desaire,
como en una gentil brisa.
Después de pasar un rato
la pedorrera me aumenta,
ya se ha marchado hasta el gato
y he perdido hasta la cuenta
Las horas pasan sin prisa
unos tras otro, no paro,
a mi me da hasta la risa,
ya los tiro con descaro.
Al final dejo mi asiento,
el ultimo sonó vago,
igual mejor no lo intento,
pues si me esfuerzo me cago.
5 de Marzo de 2010, 10:03
Dando el paseo matinal por el cementerio nos encontramos con esta curiosa lápida:
