Las investigaciones acerca de esta raza tan especial de caninos por parte de la sociedad protectora de animales han comenzado por fin a dar sus frutos: Los sanbernardo ven, oyen, huelen y sienten el entorno que les rodea.
“Al principio no sabíamos si debiamos clasificarlo como una forma de vida animal o vegetal”- Admitía Lorenzo Gutierrez, biólogo cabeza del proyecto. “Le hicimos todo tipo de pruebas, sobretodo audífonas, con la intención de romper lo que parece ser un escudo protector que le aisla del mundo en el que vive… desde música clásica hasta varias bubucelas sonando a medio metro de sus orejas… pero solo una sirvió.”- Contaba Lorenzo mirando a su equipo de investigadores con cierta complicidad- “Pusimos el último single de Pitbull a un volumen aceptable (Yo no quiero agua, yo quiero bebida). Y entonces el perro se levantó y desenchufó la mini-cadena con el hocico”
Lorenzo concluye sus explicaciones convencido de que a pesar de la triste e impertérrita estampa que el animal muestra día sí día también los sanbernardo son sensibles a los estímulos del mundo exterior siempre y cuando tengan la fuerza suficiente como para alterar su infinita e inagotable paciencia.
Se desconoce si el nombre “Pitbull” tiene algo que ver con que hace alusión a otra raza canina, pero por si acaso ya están haciendo pruebas con un koala y el tema “Opá, yo viasé un corrá”

























































Que alegría, ya sé que no soy un San Bernardo.
jajaajajajaaj sois tremendooosss
Y ahora yo me pregunto: como consigueron terminar el rodaje de la pelicula “Beethoven” con semejantes especímenes?
No sé si enteran de algo o no, pero es de los pocos bichos que parecen simpáticos.
Saludos