A raíz de la noticia de que en una prisión China (y seguro que en más) obligaban a sus presos a jugar al WoW para sacar oro y venderlo, haciéndose con una fortuna los carceleros, han surgido muchas más denuncias de otras prisiones en que se abusa de los presos de una forma similar.
En una prisión de Chintan Chow a los presos se les obliga a jugar 14 horas diarias al Farmville. Y el trato que reciben si no consiguen los objetivos fijados es infrahumano. Alguno de los presos nos comenta, mediante un mensaje privado de Farmville: “una vez en vez de plantar fresas planté frambuesas, y por ello me dieron 20 latigazos. Pero peor fue lo de mi compañero de celda, que dejó pocharse unas alubias, Le dieron 100 latigazos y le obligaron a ver 24 horas seguidas Sálvame”.
En otra prisión, sita en Kin Chan Tuan, un ex-carcelero arrepentido nos confiesa que utilizaban a los presos para resumir obras literarias clásicas en un solo mensaje de twitter. “El que resumió el Quijote lo pasó mal pero al final lo consiguió. Ahora, el que intentó resumir la biografía de Belén Esteban se suicido en su celda a los 3 días. Luego está otro, al que llamamos Matusalém, que lleva 53 años en prisión, y los últimos 15 está intentando resumir la vida y obras de Jose María Aznar. Dice que está trabajandouuu en ellouuu, pero no termina nunca por muchos latigazos que le dábamos” – nos comenta el ex-carcelero.
Escalofriante testimonio el de esta gente.

























































Está claro que los métodos de tortura china evolucionan con el tiempo… Dónde habrán quedado “la gota” o “la caña de bambú metida por la uña”