Ocurrió en Madison, capital del estado norteamericano de Wisconsin.
Henry, un apasionado de todo lo militar se casaba e invitó a su boda a un grupo de amigos de toda la vida que se creían muy originales.
“Creímos que lanzar arroz estaba muy visto, y como le gustan las cosas de guerra y toda esa mierda…”, comentó William, uno de los amigo de Henry.
Los novios aún no han hecho declaraciones y sus familiares han declarado que la broma les ha dejado “muy quemados”.
“En la próxima boda usaremos algo menos corrosivo, quizás salsa roquefort”, comento de nuevo William.

























































Y si quieren algo mucho menos corrosivo pueden probar con adoquines de cemento